21/11/11

EL CONFESOR



Un domingo más dirigió sus pasos para el confesionario. No sabía muy bien porque lo hacía, nada más se confesaban las beatas y siempre tenían los mismos pecados. Empezó su tormento.

-Ave María purísima.

-Sin pecado concebida.

-Hace tanto que no me confieso que no me acuerdo cuando fue la última vez.

Gritó estupro, salió de la iglesia y no volvió nunca jamás. Las miradas aún se hacen cruces.





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21 comentarios:

  1. Me ha encantado, pobre cura, por fin se ha librado de la mentira. Seguro que casi ha lentando el vuelo después de quitarse todo ese peso de encima. Un saludo.

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  2. Eso sí que es soltar peso... Me ha encantado la última frase, esas miradas que se persignan en silencio.
    Abrazos.

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  3. Se quedó a gusto, ¿eh?...

    Besos desde el aire

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  4. Todo lo oculto alguna vez sale a la luz. Siempre para bien, los secretos se pudren tanto tiempo escondidos...

    Un abrazo, Adivín

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  5. Puede que hoy no esté en uno de mis días más lúcidos, Adivín, pero si mi interpretación de tu historia difiere de las intenciones del autor, tampoco tienes porqué decírmelo. Así que ahí voy.

    Me gusta la imagen que me queda de un cura que sale por la puerta de la iglesia para no volver, lanzando al aire una acusasión tan grave sobre la beata que queda en el confesionario y que habrá de enfrentarse a las miradas de las demás que esperan.

    Más, si como creo, la acusación es falsa.

    He disfrutado, sí señor.

    Un abrazo,

    (Hoy tengo una incompatibilidad con blogger, que aun no he resuelto, por eso voy de semiincognito)

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  6. No es recomendable tener conciencia para hacer cierto tipo de cosas.

    Saludos, Adivín.

    La frase final me encanta.

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  7. Descansaico, eso es quedarse descansaico...
    Saludos

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  8. Un domingo en el dijo basta de guardar secretos.

    Saludo enorme, buenas noches.

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  9. No me queda muy claro quien es el que se confiesa, supongo que es el propio confesor. No le he entendido del todo, problema mío, seguro. Me encantó las miradas aún se hacen cruces

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  10. Los pecados alguna vez se descubren, jajja. me encanto "las miradas qun se hacen cruces" genial. Un abrazo

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  11. NO me queda muy claro, pero pienso que es el confesor.
    Esas miradas que aún se hace cruces es muy visual esa frase.

    Besitos

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  12. La culpa le pesaba demasiado.
    Buen micro, Nel.

    Abrazos.

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  13. El estupro debe hacer correr hasta al agua estancada...

    un abrazo

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  14. Confieso que hace demasiado que no me confieso.. confieso que me confesaba por pura obligación.. confieso que este cura ya les tenia ganas.. y se largó... desprendiendose de tanta beata y tanto pecado concebido...

    y se les acabó la tonteria de la confesión...

    Besos aconfesionales... desde el mediterráneo.

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  15. Me ha gustado, pero veo un poco confuso ese "Gritó estupro"
    Un abrazo

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  16. Es un micro un poco cabrón: el lector, con su libertad para leer, tiene varias interpretaciones, así que ya sabéis, no os he contestado antes porque esperaba ver cuál era la vuestra. Si no sé cómo no me matáis.

    Blogsaludos

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  17. Confesarse siempre fue un riesgo y una odiosa tarea para un cura que casi nunca escucha pecados interesantes.
    Cosas de internet me ha ntraido a tu casa y me quedo por aquí para leerte más.
    Un abrazo.
    Invitado quedas mi blog y quédate si algo te gusta.
    http://montesinadas.blogspot.com.es/

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