9/8/10

LIENZO ESCRITO 6

Amigos blogeros, mi enfermedad me obliga a tomar descansos frecuentes y el de ahora va a ser el más largo. Volveré en octubre con mis fuerzas al máximo e imagino con nuevas ideas. Hasta entonces.

JAZZ ACOMPASADO



Aquel club se llenaba de humos ilustrados y ritmos acompasados en un frenético jazz del siglo XXI. Todas las noches recibía al mismo grupo que eclipsaba a cualquier otro de la ciudad. Subían al escenario y lo llenaban con sus notas de admiración. De pronto, sonaba el saxo y todos los dedos tamborileaban en sus improvisadas mesas. Era la estrella. Era la admiración. Era jazz.

El lunes se estrenó con ellos un trompeta. Nadie lo conocía. Era nuevo en la ciudad. Su juventud solfeaba los ritmos antiguos con aire tribal. Los espectadores dejaron de respirar sonoramente y miraron con miedo al saxofonista, icono del club. Nadie hasta ahora se había atrevido a tocar mejor que él. Los dedos osaron cambiar de metal. El saxofonista, con suma vanidad, dejó escapar un silencio que nunca antes se había tocado en la ciudad. Algún bravo se dejó escapar, rompiendo a la trompeta su compás. El saxo lo miro altivo, nadie tocaba una nota sin avisar. El trompetista se mudó de local y ciudad. El saxo siguió deslumbrando a los fatuos del lugar.

Ilustrador: Miguel Jiménez

6/8/10

MICROINVITADO

Microinvitados no volverá hasta octubre, fecha en la que regresará este blog tras un espacio de descanso. El lunes próximo sera la última publicación de esta temporada.

Propílogo edita y es al mismo tiempo. Como buen microrrelatista, sabe utilizar el mínimo de palabras posibles y lo hace de manera sorprendente. Como buen blog, nos invita a recrearnos con su ingenio y gran imaginación. En este micro... Bueno, lo mejor es que no diga nada de este micro y lo leáis.

Prioridades

Sackleby Mundersling abrochó con mimo los botones de marfil de su chaleco mientras tarareaba un breve responso. Hecho esto, alzando el mentón y estirando el cuello, anudó su pajarita de los sábados, la que le había regalado Lady Brumber; elegante y suave, como la pajarita.

Impecable en su traje de tweed, se dirigió a la biblioteca y repasó los sobres lacrados que contenían el pago de sus trabajos recientes. Tomó su maletín de encima de la mesa y echó un último vistazo a la pizarra de tareas:

“Visitar diácono por su cumpleaños.
Comprar jengibre.
Recoger partituras de casa del luthier.
Degollar Lady Jane.
Paseo con Lady Brumber”.

Cerró los ojos y respiró hondo. ¡Cómo odiaba visitar al diácono!

4/8/10

PERDÓNAME POR EXISTIR


Perdóname por existir, por ser, por creer, por amar, por estar. Perdóname por intentar vivir cuando la muerte me habló; cuando tú necesitabas tu doliente amor; cuando el silencio me intento ahogar. Perdóname por haber tenido hombros donde llorar, fuego con que calentarme, pan con que alimentarme. Ya no volveré a ti. Viviré. Amaré. Caminaré. Seré.

2/8/10

LIENZO ESCRITO 5

MALTRATOS



Tú siempre tan callado. Te insultan, te amenazan, se ríen de ti, el caso es meterse contigo, y tú no les respondes nada. Mi madre no hace más que decir que tire ese muñeco andrajoso, que, con la cantidad de ellos que tengo, nada más te hago caso a ti. Si ella supiera. ¿Quién paso conmigo las paperas, la escarlatina y todas las gripes? Tú. Si no fuera por ti estaría todo el día en manos de las criadas, como mi hermano, pero ése por otros asuntos. Anda que no nos las arma mi hermano. Explotó un petardo en tu espalda que me hizo llorar y arañarle la cara. Todavía le quedan marcas. Según mamá van a ser de por vida. ¿Y que me dices de papá? Ni nos mira. Su silencio me hace más daño. Bueno, no. El petardo fue más gordo. Menos mal que tenemos un plan tu y yo. Mi hermano va a ser el primero. Hay que quitarlo del medio antes de recibir la herencia. Van a saber quienes somos.

Ilustrador: Miguel Jiménez

30/7/10

MICROINVITADOS

Juan Vásquez te invita a entrar en La Caja de Arena y tumbarte en ella. Sólo con ese acercamiento puedes tener idea de las sensaciones que guarda en ella. Pero no te duermas, en cada duna hay un Sin Título demoledor y lleno de pureza.


Sin título


Mujeres y niños primero -dijo el paramilitar
 
 


A Chula la encontrarás siempre en su blog, rellenándolo de galletas, de ricas y suculentas galletas para leer. ¿Quién se Come mis Galletas?, se pregunta ella. Nosotros, silenciosos, nos las leemos enteras. Su galleta Escondite nos lleva a unas épocas apetitosas, los juegos de infancia, mezclados con momentos de silencio y solitud.

ESCONDITE



Todos los sonidos proceden del exterior, dentro ningún ruido revela funcionamiento alguno: no hay indicio de relojes, cañerías, electrodomésticos…, ni tampoco se oyen pasos, roces ni alientos. Es la plenitud del vacío colmando cada espacio y el aire contenido se descompone sin dejar huella. Graciela aguanta la respiración intentando oír algo que no sea a sí misma, pero sus pulmones pequeños apenas proporcionan unos segundos previos al mareo por el esfuerzo. Decepcionada, abre el armario en el que se oculta y examina con la mirada el paisaje de siempre, el mismo que dejó antes de esconderse entre los abrigos, y se pregunta por qué nunca, nadie, consigue encontrarla.

28/7/10

PENA DE MUERTE

Gracias a Claudia Sánchez por haberme ayudado a perfilar este micro. Su ayuda ha hecho que su versión nueva esté más compacta.


El carcelero abre la celda y deja salir a la comitiva. Comienza un paseíllo por la prisión, en la que el carcelero, mientras hace girar las llaves, sabe de su culpabilidad por la forma de mirar. Son muchos años trabajando en el corredor de la muerte como para dejar escapar ese detalle. El silencio contempla la marcha del reo. Parecen moverse al mismo compás en cada uno de los túneles por los que discurren. Al llegar a la sala donde se va a realizar el rito, el carcelero jefe, un poco espeso en las deducciones, sabe también de su culpabilidad. El encargado del botón, según lo mira, reconoce su sonrisa de psicópata y se apiada del preso. El sacerdote, con voz cansina, le da su bendición al reo. La muerte llega en ráfagas. Su cuerpo de preso se abandona. Su mente de preso se acongoja. Su alma de hijo preso llora. El ataúd se llena con sus últimos deseos. El psicópata vuelve a sus oficios.